Caminos del contrabando: un caso de éxito de producto de turismo experiencial transfronterizo

A primeros de marzo, una semana antes del confinamiento, tuve la oportunidad de participar en el fam trip y como ponente en la jornada de turismo transfronterizo, desarrollada por la Eurociudad Chaves-Verín.

Ofrecí una reflexión y mi visión del turismo experiencial en el contexto de un proyecto de turismo transfronterizo.

Un evento de turismo organizado por la Eurociudad Chaves-Verín, proyecto ejemplar y de éxito en la Unión Europea de turismo transfronterizo, donde empresarios y profesionales de España y Portugal compartimos reflexiones sobre cómo seguir potenciar a nivel internacional este destino para atraer turista de alto valor.

Caminos de contrabando: turismo experiencial que pone en valor una forma de vida

He hablado en ocasiones que cada vez creo que el turismo experiencial, lejos de ser una actividad turística de «hacer o aprender», es ante todo, una actividad transformadora, tanto para las personas que participan como quienes la desarrollan.

Se trata de una nueva forma de entender y concebir una nueva generación de turismo, que permite a los “viajeros” y «huéspedes» descubrir y entender la cultura local participando en actividades sociales, culturales, artísticas y creativas priorizando el contacto con las personas y co-creando experiencias.

Y aquí un buen ejemplo de ello. Ya que tuve la oportunidad de vivir la experiencia de Caminos de Contrabando con un grupo de bloggers de viajes, profesionales y empresarios de turismo.

.

Esta señora octogenaria se llama Cándida y es portuguesa. Y participa en la actividad.

Y despliega una vitalidad y saber hacer a sus 82 años, digna de compartir en este espacio. 

Ha sido testigo de una de las experiencias vitales que hace más de 60 años se vivieron en la frontera entre España y Portugal.

Algo que no sabía es que tenemos la frontera más antigua, más estable, y más larga de toda Europa. A estos pueblos se les conoce como raianos.

Una raya simbólica ahora en pleno siglo XXI

Pero que en su día representó una historia social, cultural y económica que marcó a una generación de personas de los dos países.

Doña Cándida ahora es la protagonista de un producto de turismo experiencial transfronterizo que pone en valor  y rescata el contrabando como forma de vida y de subsistencia en aquellas décadas de posguerra.  

Una historia de vida que se ha convertido en un producto de turismo experiencial transfronterizo y que es un ejemplo de éxito y de cómo el turismo puede lograr transformar nuestra percepción del mundo en el que vivimos, de concienciarnos y sensibilizarnos de nuestro pasado para entender el futuro.

Un storytelling como eje del producto de turismo experiencial

Caminos de contrabando arranca a través de un storytelling común: rescatándose como parte de la memoria social y colectiva de dos destinos transfronterizos.

Como comenta Pablo Rivera, Director Ejecutivo de Eurociudad Chaves-Verín:

«Los municipios de la raia preservan una historia que incluye guerras y reorganizaciones territoriales; culturas que se han formado y transmitido a lo largo de los siglos». La esencia de esto se puede ver en la riqueza del patrimonio material e inmaterial.

«A lo largo de la historia, la frontera entre España y Portugal creó maneras de vivir únicas y singulares entre sus habitantes«

La frontera es conocida como la raya o a raia y donde fue creado un género cultural único, relacionado con el contrabando y una forma de vida que marcó a toda una generación.

Un escenario experiencial a través de una palanca emocional

Todo producto de turismo experiencial debe concebirse a través de un escenario experiencial y articulado palancas emocionales.

Elementos que son capaces de otorgar fascinación, efecto wow, placer estético y vivencialidad, ante unos turistas cada vez más exigentes, que demandan una experiencia enriquecedora y transformadora.

Estos dos elementos, son claves para concebir un producto de turismo experiencial y deben aplicarse de manera creativa y estratégica.

.- Palanca emocional: sería el recurso estratégico y creativo que nos ayuda a conectar con las emociones y sensaciones de nuestros huéspedes actuales y potenciales.

En este caso la palanca emocional es la socialización de una experiencia a través de un hecho histórico que marcó a familias en una época, con un storytelling en las vivencias de contrabando.

.- Escenario experiencial: es el espacio como recurso estratégico en el contexto donde vamos a desarrollar la experiencia. En esta caso la frontera real en su día y la frontera simbólica ahora, entre España y Portugal, creó maneras de vivir únicas y singulares entre sus habitantes y este es precisamente el escenario singular y único.

Pero además el escenario experiencial se enriquece, porque es un proyecto apoyado por la Unión Europea, que muestra el espíritu común de cooperación entre estados.

Por ello, siempre comento que para conceptualizar tu producto turístico experiencial: primero gestiona lo básico definiendo tu escenario experiencial; después crea valor a través de las palancas emocionales y conectarás de forma auténtica con tus futuros viajeros.

Y por último y no más importante, sorprende a tus huéspedes para superar su expectativa.

Difícil pero no imposible.

Además y recientemente he tenido la oportunidad de entrevistar a Julio Costa, Gerente de la operadora, Ideias Essenciais que promociona esta experiencia.

En este viaje entrevista travelOFF, nos cuenta cómo y por qué nació este proyecto turístico, entre Vilarelho da Raia y las aldeas de San Cibrao y Rabal, en España (Galicia), recreación organizada por el Centro Social y Cultural de Vilarelho da Raia, con la colaboración de habitantes locales y ex contrabandistas.

Aquí te dejo el video del viaje-entrevista.

Un producto de turismo experiencial transfronterizo que implica a sus habitantes de forma memorable.

Este producto turístico experiencial se desarrolla a través de una actividad vivencial y experiencial, dando a conocer las vivencias humanas de los dos destinos transfronterizos, que ha visto en los intercambios comerciales ilegales (contrabando) y a veces (consentidos), entre los dos destinos, una forma de subsistir.

Una experiencia humana transformadora más allá del turismo

Con este producto de turismo experiencial el viajero tendrá la oportunidad no solo de descubrir un destino, también estar inmerso para experimentar lo que sentían los contrabandistas en sus tentativas de pasaje para la otra margen, y siempre vigilados por la figura del Guardia Civil española y de la Guardia Fiscal portuguesa.

Una inmersión que trata de trasladar y vivenciar la dificultad de cargar los fardos de café, tabaco, aceite entre otros productos y cruzar el ribero, por aquellas personas que querían mejorar su economía familiar.

El cargar los burros, llevarlos por las rutas del contrabando que se alteraban en cualquier momento forma parte de la dramatización de la experiencia, para que el viajero o turista se integre plenamente en la actividad

En esta experiencia turística inmersiva, también se pone en valor la naturaleza y el paisaje del destino: se recorren en un ambiente natural rodeado de hermosos paisajes, y se conocen historias y leyendas ligadas al contrabando.

E igualmente dentro de la experiencia se traslada la vivencia de aquellos portugueses que querían prosperar y viajar hacia un destino como Europa, para buscarse la vida.

Mi valoración de la experiencia en función de mis criterios para valorar recursos turísticos con potencialidad para convertirse en productos de turismo experiencial

1.- Grado de experiencialidad: le otorgo un 4 sobre 5

Este viene determinado por la capacidad del producto turístico tiene para proponer experiencias inmersivas de aprendizaje y acción creativa para conocer una realidad social y humana.

Y destaco esto, porque que muchas actividades turísticas que ahora se denominan de turismo experiencial, para mi no lo son, ya que se quedan en meras actividades turísticas muy superficiales y carentes de singularidad.

Estarían en la órbita del turismo convencional, pero que necesitan de una capa más vivencial, experiencial y transformadora, para convertirse en verdaderos productos de innovadores de turismo experiencial.

El turismo experiencial bajo mi perspectiva, no lo define el grado de actividad o de aprendizaje, sino más bien el grado de experiencialidad y transformación.

Y en este caso creo que se consigue plenamente, ya que estuvimos inmersos en un proceso perfectamente articulado y guiado a través de la recreación, dramatización y teatralización de esa vivencia contrabandista.

Pero aquí también quiero destacar que, al estar involucrados los propios habitantes locales del destino, que habían vivido en primera persona la experiencia, confiere a la experiencia un dimensión más singular.

Porque es precisamente esto, lo que le confiere un grado muy alto de experencialidad, autenticidad y credibilidad y consistencia memorable.

La actividad está liderada por el Centro Social y Cultural de Vilarelho da Raia, con la colaboración de habitantes locales y ex contrabandistas.

Y pude percibir realmente la implicación de las personas locales y el orgullo de pertenencia que sentían, por poder trasladar esta vivencia a turista de otros países y que forma parte de su historia cultural y social en una época complicada.

2.- Grado de vivencialidad: le otorgo 5 sobre 5

Se trata de la capacidad que tiene el producto turístico o recurso de ofrecer una vivencia única y conectando con emociones.

En este sentido el grado de vivencialidad, lo otorga la emocionalidad que ofrece la actividad.

Es importante tener capacidad de ofrecer una vivencia única, pero con un significado emocional.

Aquí es más complicado de abordar porque otorgar vivencialidad única no es fácil de lograr. Además debemos tener en cuenta la singularidad de cada viajero para otorgarle a esa experiencia el grado de vivencialidad única.

Considero que el grado de vivencialidad que ofrece Caminos de contrabando igualmente es muy alto, porque la experiencia se vive de manera intensa a lo largo de la actividad.

Y es así, ya que se observa que han gestionado de manera muy planificada todo la actividad a través de un mapa de experiencia con su curva dramática, incorporación de efectos sorpresa y el protagonismo de personas que realmente lo vivieron.

Y la conexión emocional existe, porque llegas a entender cómo y por qué se realizaba esta actividad ilícita y perseguida, quedando patente las dificultades y el riesgo al que se exponían.

Además el factor sorpresa está muy bien articulado, porque a lo largo de la actividad están programadas varias escenas que realmente nos sorprendieron y que ejercen una fascinación muy personal con el intento de hacer mucho más intensa y creíble la experiencia.

Igualmente destacar, que como «contrabandistas ficticios» estábamos inmersos en la experiencia; pero lo más importante es que teníamos un reto, ya que se trataba de llevar a buen puerto nuestra mercancía, para ello se nos obsequió como «pago un billete de 100 de las antiguas pesetas» tal y como igualmente ocurría en la realidad.

Y para mi fue algo muy emocional, porque me recordó a mi época de juventud cuando en España manejábamos la peseta como moneda oficial.

3.- Grado de conexión humana: le otorgo 4 sobre 5

Se trata de la capacidad que tienen los productos turístico de ofrecer una conexión humana no solo entre los propios participantes, también con lo habitantes locales del destino.

Indudablemente Caminos del contrabando está asentado en una propuesta de conexión humana y social, porque hay que considerar esta actividad con un grado de vivencia vital y de socialización histórica.

La socialización de la experiencia está perfectamente planteada, ya que se realizan varios grupos que están guiados por la persona que en su caso hacía de «guía a los contrabandistas»

Podríamos considerar que el grado de conexión humana igualmente es tal, que sientes cierta condescendencia, en un momento de la experiencia donde los guardias portugueses interrogan a la presunta contrabandista, Doña Cándida. que que hace un papel realmente emotivo.

Uno siente que el contrabando más allá de ser un actividad ilegal, era realmente una manera vital de supervivencia en un contexto histórico muy complicado.

La imagen puede contener: 10 personas, personas sentadas e interior

4.- El grado de transformación: le otorgo 4 sobre 5

Es la capacidad que tiene el recurso o el producto de turismo experiencial de poder transformarte como persona.

Aquí el grado de transformación va de lo intelectual, social y hasta el grado superior, que podríamos catalogar como el espiritual.

Y realmente esta actividad logra una reflexión personal sobre la percepción que uno tiene sobre el contrabando y lo que suponía esta actividad para los habitantes de un lado a otro de la frontera.

La imagen puede contener: 3 personas, incluido José Cantero Gómez, personas de pie

Así logra transformar la percepción y concepción que uno tiene sobre el contrabando en este contexto histórico.

Y destacar que en la experiencia se activan experiencias sensoriales, de sentimiento, pensamiento y de actuación y relación.

Experiencias sensoriales porque realizas una caminata por senderos con una paisaje realmente cautivador y también porque se compartió un desayuno típico de los que almorzaban los contrabandistas después de esta actividad tan estresante y activa.

Este desayuno denominada ( mata-bicho)  como agradecimiento del patrón por haber conseguido cruzar la frontera y llevado la mercancía.

Igualmente tuvimos la oportunidad de compartir una comida típica con todos los participantes, donde se pone en valor también la gastronomía portuguesa regional.

turismo experiencial jose cantero

Conclusiones y recomendaciones

1.- Un producto turístico realmente alineado con mi visión de turismo experiencial y que le otorgo un alto grado de valoración considerando mis criterios.

2.- Destaco la participación activa de personas que vivieron en primera persona esta experiencia vital: recomendaría tener un tiempo y espacio para poder interactuar con ellos de manera más informal y poder compartir sus vivencias.

3.- Debería anticiparse la experiencia y crear una cierta intriga a través de una comunicación a los participantes vía email o incluso carta presencial para darle más autenticidad.

4.- Incluir alguna experiencia de gamificación o juego a resolver durante la experiencia para que el turista se involucre de manera más activa. Esto sería incluso más atractivo para segmentos de turismo familiar.

Incluso se podría poner en valor otorgando más protagonismo a la parte de la conexión con la naturaleza, realizando alguna actividad: avistamiento de aves, astroturismo etc.

5.- Contextualizaría la experiencia y personalizaría alguna acción en función de la nacionalidad del turista, intentando conectar emocionalmente.

6.- Ampliaría y enriquecería las escenas teatralizadas que están desarrolladas e intentaría involucrar a los asistentes de manera que tuvieran que tomar decisiones o decidir ciertas particularidades.

7.- Reforzaría la experiencia post-visita con algún elemento que conectara emocionalmente: alguna fotografía, algún sonido, etc. Además sería recomendable alguna comunicación a los meses de haber realizada la actividad donde de nuevo se involucre al participante.

8.- Desarrollaría un souvenir empático experiencial que reforzara la prescripción y el vínculo emocional. Se nos obsequió con la típica boina que es acertado, pero quizás podrían plantearse nuevos objetos para reforzar el vínculo.

9.- Grabaría algunos videos de turistas que acaban la experiencia in situ para que ofrecieran su opinión.

10.- Fomentaría que los turistas realizaran sugerencias para mejorar la experiencia. Incluso plantearía la cocreación de la experiencia para enriquecerlo.

En fin enhorabuena a todos los que de alguna manera han participado en este proyecto y gracias a Pablo Rivera por la invitación y también a la Unión Europea por apoyar este tipo de proyectos.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *