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Experto en marketing experiencial, turismo experiencial y customer experience.

Marketing experiencial cultural: cómo convertir un producto cultural en una experiencia

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Marketing experiencial cultural

                                     Foto Pixabay: Marketing experiencial cultural

Cómo convertir un producto cultural en una experiencia

En mis sesiones formativas de marketing experiencial cultural y customer experience, realizo habitualmente una dinámica creativa con los alumnos donde convertimos un producto cultural de gran consumo cualquiera en una experiencia. Igualmente me preguntan si cualquier producto podemos convertirlo en una experiencia.

Habitualmente sugiero a los alumnos la lectura de un artículo publicado en el suplemento de EL Cultural, titulado “Literatura experience” del escritor Ignacio Echevarría. Puedes leerlo al completo aquí. 

Destaco del artículo algunos párrafos:

1.- Roberto vino a decir que no veía que los editores acertaran a vender bien sus productos, que le parecía a él que no sabían transmitir convenientemente la idea de que la lectura puede constituir, sobre muchas otras cosas, una experiencia. 

Yo recordé esos packs de regalo que al parecer han hecho furor en los últimos años y con los que uno se topa en los FNAC o los Corte Inglés, entre otros puntos de venta. Se trata de una especie de carpetas que incluyen vales canjeables por las más diferentes actividades de ocio y de esparcimiento, desde una noche en un hotel con encanto a un circuito de spa, con masaje incluido, pasando por una actividad de riesgo, en plan aventura, cosas como practicar submarinismo, lanzarse en paracaídas y otras salvajadas.

Una reflexión sobre si realmente la lectura de un libro como producto de gran consumo, constituye sobre todo una experiencia similar a la que ofrecen los packs experienciales que tanto éxito han tenido en el mercado.

2.- Se trataría, primero de todo, de insistir, sí, insistir en esa idea de que la lectura de un libro puede constituir una experiencia singular, valiosa y absorbente, comparable en intensidad a cualquiera de las que se brindan en esos packs, y a menudo más compleja y enriquecedora, además de conservable y transmisible.

La lectura puede como experiencia puede ser igualmente enriquecedora y con el componente de que es conservable y transmisible. En este sentido parece concebirse como una experiencia única y memorable.

3.- Si uno de esos packs de ocio -observo ahora, intrigado- ofrece un fin de semana “con experiencia cultural”, así, sin más, ¿qué demonios dificulta que un editor convenza a los consumidores de que tiene reservado para ellos, mediante la modesta inversión de 18 euros, pongo por caso, una entretenida jornada en Dublín, un excitante devaneo amoroso, una trepidante pesca de ballenas, una relajante meditación sobre el tiempo o un estremecedor recorrido por el río Congo?

Un editor tiene que vender un producto cultural o una experiencia cultural. Aquí parece estar la clave de la reflexión de Echevarría en términos de experiencia de cliente. Realmente como escritor, él cree que la lectura puede constituir toda una experiencia tan enriquecedora como cualquier pack experiencial de los que se ofrecen hoy en día.

Packs experienciales

Packs experienciales

Se puede convertir un producto de consumo cultural como un libro en una experiencia. 

Pues veamos algunos ejemplos donde realmente han enriquecido la experiencia lectora a través de generar una nueva experiencia.

1.- Novela que desbloquea sus capítulos cuando el lector se encuentra en una ubicación específica

La geolocalización ha sido el elemento palanca como punto diferenciador y para generar una experiencia en este caso. Y es que todos los negocios pueden variar sustancialmente si se añade la característica de localización a su modelo. Por ejemplo, algo tan tradicional como la lectura de novelas puede convertirse en algo distinto. O, al menos, eso pretendieron los creadores de la novela “The Silent History

En principio, “The Silent History” es una novela  escrita y diseñada especialmente para el iPad y el iPhone que  cuenta la historia de una generación de niños excepcionales – que nacen sin la capacidad de comprender el lenguaje, pero con otras habilidades sorprendentes.

2.- Mailbooks For Good: la experiencia de donar tus libros nunca fue tan fácil

Se trata de una fantástica idea de liberar y compartir libros. Han incorporado un sistema de tal manera que cuando has acabado de leerlo te dan la opción de liberarlo a través de unas tapas que se conviertes en un sobre-paquete prepagado y listo para ser enviado por correo.

Como ellos dicen:

Mailbooks For Good es una innovación en la edición de libros, lo que permite  a lector donar libros directamente a las personas que más lo necesitan.

3.- El primer libro que después de leerlo se planta para conseguir concienciar sobre el cuidado de la naturaleza

Se trata de otra excelente idea que convierte a los ejemplares del libro “Mi papá estuvo en la selva” en una experiencia educativa ya que han sido confeccionados con papel reciclado y tintas biodegradables. Sus tapas llevan incrustadas semillas de un árbol nativo en la pulpa del papel.

El marketing experiencial cultural: el brazo armado de la experiencia de uso de los productos culturales

Son tres ejemplos que demuestran cómo un producto de gran consumo cultural como un libro realmente se puede convertir en toda una experiencia, más allá de su propia “experiencia” lectora, valga la redundancia. Han enriquecido el producto complementando la experiencia de uso-consumo. 

En el caso del libro The Silent History es a través de una experiencia de geolocalización; en el caso del libro-sobre le otorgan la posibilidad de donar  el libro a personas en riesgo de exclusión y en el caso del libro árbol, es una experiencia educativa.

A través de enriquecer la experiencia de uso, que está basada en complementar creativamente la aplicación misma del producto o servicio para aquello para lo cual fue diseñado. Consiste en superar las expectativas del cliente más allá de la funcionalidad y su propuesta de valor.

Algunas claves para convertir un producto en una experiencia:

1.- Busca un beneficio emocional: realmente los tres ejemplos han logrado convertir las características del producto en beneficios emocionales y experienciales.

2.- Busca una conexión auténtica  para tu público objetivo: en los tres casos hay una autenticidad para complementar la experiencia lectora. Es importante la coherencia en este aspecto y que la experiencia que enriquezca al producto esté alineada con su propuesta de valor.

3.- Busca un engagament consistente: una vinculación única y memorable para el cliente.

4.- Busca la creatividad: es el camino para el marketing experiencial cultural.

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Autor: José Cantero Gómez

Consultor, formador y conferenciante internacional en marketing experiencial, emocional y contenidos. A las marcas no solo hay que verlas o escucharlas, hay que experimentarlas de forma memorable.

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